El sector turístico atraviesa un panorama complejo de cara al próximo fin de semana largo, con niveles de reservas considerablemente inferiores a los registrados en años anteriores y una marcada caída en la demanda de viajes dentro del país.
Empresarios hoteleros, operadores turísticos y representantes del sector señalaron que la situación económica está impactando de lleno en las decisiones de consumo de las familias, que priorizan gastos esenciales y reducen las salidas recreativas y los viajes.
En distintos destinos turísticos del país se reportaron niveles de ocupación por debajo de las expectativas. Algunos prestadores indicaron que las consultas disminuyeron y que muchas personas optan por resolver sus viajes a último momento, mientras que otras directamente deciden no trasladarse durante los feriados.
Desde el sector atribuyen esta situación a la pérdida de poder adquisitivo, el aumento de los costos de transporte, alojamiento y gastronomía, y a la incertidumbre económica que atraviesan numerosos hogares.
La caída de la actividad genera preocupación entre comerciantes, hoteleros y prestadores de servicios vinculados al turismo, especialmente en localidades cuya economía depende en gran medida de la llegada de visitantes durante los fines de semana largos y las temporadas vacacionales.
Representantes de cámaras empresarias advirtieron que la retracción del turismo interno viene observándose desde hace varios meses y sostuvieron que muchos establecimientos enfrentan dificultades para sostener los niveles de ocupación y rentabilidad registrados en temporadas anteriores.
A pesar del escenario adverso, algunos destinos mantienen expectativas de mejorar la ocupación con reservas de último momento y promociones especiales destinadas a incentivar los viajes durante los días de descanso. Sin embargo, el panorama general refleja una marcada cautela por parte de los consumidores y una actividad que continúa lejos de los niveles históricos del sector.

