La administración de Donald Trump anunció la implementación de aranceles recíprocos a partir de este miércoles, una medida que impactará directamente en las industrias exportadoras hacia Estados Unidos. En respuesta, varias empresas argentinas ya han comenzado a recibir solicitudes de información para detallar la composición de sus productos y definir las tarifas aplicables. Ante este panorama incierto, sectores industriales buscan alternativas en el desarrollo energético de Vaca Muerta.
Un nuevo escenario comercial
Trump calificó el 2 de abril como “el día de la gran liberación de la economía estadounidense”, en el que entrarán en vigencia alícuotas del 25% para el sector automotriz y aranceles proporcionales para otros productos, afectando a países de todo el mundo.
Mientras China, la Unión Europea, México y Canadá analizan respuestas, el impacto ya comienza a sentirse en Argentina. Empresas que exportan a EE.UU. han recibido formularios para precisar el porcentaje de acero en sus productos, ya que las tarifas pueden variar significativamente. “Nuestros productos actualmente pagan un 1% de arancel, pero con esta nueva política podría cambiar drásticamente”, explicó Aldo Lo Russo, socio de Taller Baigorria, una empresa metalmecánica que exporta a múltiples mercados.
Vaca Muerta como alternativa
Ante la caída de la demanda, el aumento de costos y la competencia con importaciones, los industriales buscan refugio en el desarrollo energético. Alejandro Wagner, director de ProPymes, indicó que muchas empresas están explorando cómo integrarse a la cadena de valor de gas y petróleo en Vaca Muerta. Firmas del sector metalmecánico y de línea blanca ya participaron en misiones comerciales para evaluar oportunidades.
El grupo Techint, uno de los principales actores del sector, ha impulsado iniciativas para que sus clientes encuentren alternativas en el mercado local. Un informe de once cámaras metalúrgicas estima que la industria podría sumar anualmente u$s 7.400 millones si logra una integración efectiva en el sector energético.
Riesgos de una recesión global
Según el banco Goldman Sachs, la posibilidad de que EE.UU. entre en recesión en los próximos doce meses aumentó del 20% al 35%, debido a la pérdida de confianza en el mercado y el impacto inflacionario de los nuevos aranceles. La desaceleración económica en EE.UU. podría generar efectos adversos a nivel global, incluyendo Argentina.
Las cámaras empresariales nacionales han expresado su preocupación, argumentando que la medida no responde a un déficit estructural en la balanza comercial, sino a decisiones políticas. En la última década, Argentina ha mantenido un superávit comercial con EE.UU., salvo en 2024 debido a la crisis local. Además, señalan que el país ha cumplido con las cuotas de exportación de acero acordadas en 2018, asegurando una integración productiva beneficiosa para ambas economías.
Con un panorama internacional cada vez más incierto, la industria argentina enfrenta el desafío de adaptarse a un contexto de creciente proteccionismo y redefinir sus estrategias para mantenerse competitiva.