El abogado Santiago Muzio dejó su cargo como director de la Casa Argentina en París, luego de una gestión que estuvo atravesada por distintos cuestionamientos y conflictos. En su reemplazo asumirá el jurista Alfredo Mario Soto.
La salida de Muzio se conoció a pocas semanas de la visita oficial que el presidente Javier Milei tiene prevista realizar a Francia el 29 de septiembre. El abogado había llegado a la conducción de la institución en 2024, tras ser designado por el mandatario argentino.
La Casa Argentina integra la Cité Internationale Universitaire de París (CIUP), un complejo que reúne cerca de 50 residencias y recibe anualmente a unos 12.000 estudiantes, investigadores y artistas provenientes de alrededor de 150 países.
Durante el período académico 2025/2026, residentes denunciaron públicamente un clima de tensión dentro de la institución y describieron la situación como una “minidictadura”, en referencia al temor y a las restricciones que, según sus testimonios, afectaban la libertad de expresión.
Muzio respondió entonces que uno de los objetivos de su gestión era modificar el perfil político de la residencia y cuestionó la presencia de posiciones vinculadas con la izquierda y la denominada ideología “woke”.
Otro de los episodios que generó controversia fue el retiro de una placa instalada en marzo de 2022 en homenaje a las víctimas de la última dictadura militar argentina. La Asamblea de Ciudadanos Argentinos en Francia (ACAF) atribuyó la decisión a la gestión de Muzio y realizó reclamos para que se cumpliera la legislación que establece el reconocimiento y homenaje a las víctimas del terrorismo de Estado.
También surgieron cuestionamientos relacionados con el uso de las instalaciones para actividades de carácter político. Desde la ACAF señalaron que durante la gestión de Muzio se realizaron talleres de formación política vinculados al Instituto de Ciencias Sociales, Económicas y Políticas (ISSEP), relacionado con Marion Maréchal y sectores de la derecha francesa.
A esas críticas se sumó un encuentro realizado el 4 de noviembre de 2025, cuando Muzio recibió a representantes de think tanks de Polonia y Hungría relacionados con el gobierno de Viktor Orbán. Durante la actividad se presentó un proyecto político que planteaba modificaciones profundas al funcionamiento de la Unión Europea, lo que fue cuestionado por su presunta incompatibilidad con las normas de la residencia.
La Casa Argentina también quedó en el centro de una disputa institucional luego de no adherir a la carta de valores de la CIUP, que establece principios vinculados con la no discriminación y la laicidad. La decisión provocó malestar entre otras residencias nacionales del complejo y afectó algunas actividades de intercambio.
El conflicto llegó incluso a las autoridades parisinas. El 30 de julio, el alcalde de París solicitó formalmente al canciller francés Jean-Noël Barrot que se investigara la situación. El ministro confirmó posteriormente que mantenía conversaciones con representantes del Gobierno argentino por el caso.
Tras la salida de Muzio, el Ejecutivo argentino eligió para conducir la institución a Alfredo Mario Soto, abogado y doctor en Ciencias Jurídicas y Sociales. El nuevo director también ocupa el cargo de vicerrector en una universidad de Rosario y cuenta con trayectoria como docente universitario.

