Un hombre fue condenado y multado en la ciudad rionegrina de General Roca por maltrato animal, luego de que se difundieran imágenes en las que se lo veía caminando por la vía pública con una perra de pequeño tamaño, de color negro, con el hocico atado con una soga y una cadena ajustada al cuello.
El hecho ocurrió en el barrio Villa Regina y tomó estado público a partir de videos y fotografías que comenzaron a circular en redes sociales. Vecinos de la zona alertaron sobre la situación e intervinieron de inmediato. Una mujer increpó al hombre y le exigió que liberara al animal. En un primer momento, el acusado se negó y aseguró que la perrita era de su propiedad, argumentando que se la había regalado un sobrino.
Finalmente, los vecinos lograron quitarle el animal y dieron aviso a las autoridades. La causa derivó en una actuación judicial que concluyó con una condena por infracción al Código Contravencional de Río Negro, por maltrato animal. La jueza de Paz de Villa Regina dictó una sanción económica, cuyo monto será destinado a una entidad local dedicada al cuidado y la protección de animales.
Según se informó desde el ámbito judicial, si bien la conducta no fue considerada un delito penal, sí fue calificada como una acción inaceptable desde el punto de vista ético, al desconocer la condición de “ser sintiente” del animal. El fallo remarcó que el maltrato constituye una falta grave que merece reproche social y legal.
Durante el proceso, el hombre no pudo presentar pruebas que justificaran su accionar. La condena se sustentó en una fotografía clave donde se observa claramente al animal con el hocico atado, además de los testimonios coincidentes de varios vecinos que presenciaron la situación.
La resolución judicial destacó que los animales son seres sintientes, capaces de experimentar dolor, miedo y sufrimiento, y recordó que el marco legal argentino reconoce esa condición, dejando atrás la antigua concepción que los ubicaba como simples objetos.

