La actividad económica registró una nueva caída durante abril y volvió a mostrar señales de estancamiento, luego del repunte que se había observado en marzo. Así lo reflejó el Índice General de Actividad elaborado por la consultora Orlando Ferreres & Asociados, que marcó una variación interanual nula y una baja mensual del 0,7% en la medición desestacionalizada.
El informe evidenció que la recuperación económica continúa siendo frágil y desigual entre los distintos sectores productivos, con fuertes dificultades para consolidar una mejora sostenida en el mercado interno.
Según los datos difundidos, el nivel general de actividad no mostró crecimiento frente a abril de 2025 y borró así parte de la recuperación previa. Además, en el acumulado del primer cuatrimestre del año la economía presenta una retracción del 0,3% respecto al mismo período del año pasado.
Uno de los sectores más golpeados volvió a ser la industria manufacturera, que sufrió una caída interanual del 2% en abril y acumula una baja del 2,5% en lo que va de 2026. Dentro de ese rubro, la producción automotriz registró una fuerte retracción del 17,5%, mientras que los despachos de cemento descendieron un 13,1%, reflejando también la debilidad de la construcción.
El comercio mayorista y minorista mostró incluso un desempeño peor, con una caída del 2,4% interanual durante abril y una contracción acumulada del 3,1% en el año. Los analistas vinculan este retroceso con la pérdida de poder adquisitivo y la persistente caída del consumo.
En contrapartida, algunos sectores ligados a la energía y los recursos naturales lograron amortiguar parcialmente el deterioro general. Minas y canteras creció un 7,3% impulsado principalmente por la actividad en Vaca Muerta, mientras que electricidad, gas y agua avanzó un 7,2% gracias al aumento de la demanda residencial e industrial.
El sector agropecuario también mostró una mejora del 3,6%, aunque la ganadería presentó una caída del 11,9% vinculada a la retención de hacienda.
Desde Orlando Ferreres señalaron que la economía argentina continúa moviéndose “a dos velocidades”, con ramas vinculadas a la energía y la extracción mostrando expansión, mientras que la industria y el comercio siguen atravesando un escenario recesivo.
Los especialistas sostuvieron además que una desaceleración sostenida de la inflación podría permitir una recuperación del poder de compra y mejorar la confianza de los consumidores, factores considerados clave para reactivar el mercado interno y comenzar a revertir la caída de la actividad.

