El bloque de diputados nacionales de Unión por la Patria recibió a representantes de colectivos que nuclean a familias de personas con cardiopatías congénitas, en un encuentro marcado por la preocupación ante el desmantelamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas. Como principal definición, los legisladores acordaron avanzar con la citación al Congreso del ministro de Salud, Mario Lugones, para que brinde explicaciones sobre la situación del área.
La continuidad del programa, clave para la detección temprana y el tratamiento de estas patologías —segunda causa de muerte neonatal en el país— quedó en riesgo luego de la decisión del Gobierno nacional de desvincular a tres de los siete cardiólogos pediátricos especializados que coordinaban el plan a nivel nacional.
Durante la reunión, Lucía Wajman, integrante de Cardiocongénitas Argentinas, expresó que “la situación de incertidumbre es total” y advirtió que los despidos dejaron al programa sin conducción especializada. “No sabemos si nuestros hijos van a poder ser trasladados para recibir tratamientos, si accederán a la medicación o si llegarán a tiempo al quirófano. Esto genera muchísimo miedo, porque un corazón necesita ser operado en el momento justo”, remarcó.
Wajman recordó además que la ley que respalda el programa fue aprobada por el Congreso en 2023 y que tanto el presidente Javier Milei como la vicepresidenta Victoria Villarruel votaron en contra cuando eran diputados nacionales. “Hoy pareciera que se está tomando revancha frente a aquella victoria. La ley existe, está reglamentada y protege al programa, pero en los hechos lo están vaciando”, denunció.
En Argentina nacen cada año alrededor de 4.000 niños con cardiopatías congénitas y aproximadamente la mitad requiere cirugías de alta complejidad para poder sobrevivir.
Desde el bloque que conduce Germán Martínez ratificaron su “compromiso inclaudicable con el derecho a la salud, en especial el de las infancias”, y detallaron que ya se presentaron proyectos y pedidos de acceso a la información pública. También confirmaron que se avanzará con la citación formal del ministro de Salud.
En el marco de las acciones previstas, el próximo 1 de febrero se realizará un banderazo federal en distintos puntos del país bajo la consigna: “Nuestros hijos ponen el cuerpo en las terapias, nosotras ponemos el cuerpo en las calles”.
Del encuentro participaron, entre otros, los diputados nacionales Paula Penacca, Germán Martínez, Blanca Osuna, Eduardo Valdés, Javier Andrade, Lorena Pokoik y Lucía Cámpora.
En paralelo, el Gobierno nacional conformó la nueva Comisión Nacional de Bioética, que reemplaza a la disuelta Comisión Nacional de Ética Biomédica. La flamante comisión será presidida por el propio ministro Mario Lugones y tendrá a su cargo la definición de lineamientos éticos del Ministerio de Salud, con una fuerte impronta pluri religiosa.
La nueva estructura fue creada mediante el decreto 893/2025, firmado el 17 de diciembre pasado, que justificó la disolución del organismo anterior por no haber funcionado “de manera efectiva”. Los integrantes permanecerán cuatro años en sus cargos, con posibilidad de renovación.
Entre los miembros designados figuran el pastor Alejandro Rodríguez, el rabino Fishel Szlajen, el presbítero Rubén Revello y las médicas Damasia Becú-Villalobos, Rosa Pace y Mariana Durand, quien además se desempeña como directora nacional de Relaciones Institucionales del Ministerio de Salud.

