Más de 180 despidos golpean al sector textil en medio de la apertura importadora y la caída del consumo

La industria textil volvió a quedar en el centro del conflicto laboral tras una protesta realizada en el barrio porteño de Parque Chas, donde trabajadores de las firmas Cocot y Dufour denunciaron despidos masivos, pagos salariales fraccionados y un proceso sostenido de precarización. En apenas dos meses, aseguran, se produjeron al menos 140 cesantías, en…

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La industria textil volvió a quedar en el centro del conflicto laboral tras una protesta realizada en el barrio porteño de Parque Chas, donde trabajadores de las firmas Cocot y Dufour denunciaron despidos masivos, pagos salariales fraccionados y un proceso sostenido de precarización. En apenas dos meses, aseguran, se produjeron al menos 140 cesantías, en un contexto marcado por la retracción del consumo interno y el ajuste industrial.

La manifestación se desarrolló frente a la planta fabril de ambas marcas históricas de lencería. Allí, los operarios expusieron que la empresa comenzó a pagar sueldos, aguinaldos y vacaciones en cuotas, bajo el argumento de falta de fondos, pese a que las líneas de producción continúan funcionando las 24 horas. Durante la protesta se vivieron momentos de tensión por la presencia policial.

Según relataron los trabajadores, los salarios rondan los 700 mil pesos por jornadas laborales de nueve horas. El reclamo apunta a la regularización inmediata de los haberes adeudados y a la defensa de la industria nacional. “Dicen que no hay plata, pero seguimos produciendo. Las cuentas no esperan y en marzo tenemos los gastos escolares”, expresaron.

En ese marco, también denunciaron que la empresa estaría reemplazando producción local por insumos importados desde China, una práctica que —advirtieron— acelera la pérdida de empleo y debilita toda la cadena productiva. Además, señalaron que Cocot impulsa retiros voluntarios como parte de una estrategia para seguir reduciendo una plantilla que hoy ronda los 500 operarios, mientras persisten deudas por bonos y remuneraciones de fin de año.

El conflicto se inscribe en un escenario más amplio de crisis del sector. Desde la asunción de Javier Milei, la cadena textil, de indumentaria y afines perdió el 13 por ciento de sus puestos de trabajo y el 8 por ciento de sus empresas, convirtiéndose en el rubro industrial más afectado por la política comercial del Gobierno.

Un relevamiento de la Cámara Industrial Argentina de Indumentaria indicó que entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025 se destruyeron 16 mil puestos de trabajo y cerraron 466 empresas. La actividad de confección fue una de las más golpeadas, con 4.650 empleos perdidos y 203 firmas menos.

En términos relativos, los mayores retrocesos se dieron en ropa interior y medias, con una caída del 21 por ciento; ropa deportiva, 19; confección de tejidos de punto, 19; confección de tejidos planos, 10; y ropa de trabajo, 6. El único segmento que mostró una leve recuperación fue el de indumentaria para bebés y niños.

A este panorama se suma el fuerte avance de las importaciones vía comercio electrónico. Plataformas como Temu, Shein, Amazon y AliExpress ganaron terreno entre los consumidores argentinos por sus precios y variedad. En 2025, las compras bajo el sistema puerta a puerta alcanzaron los 894 millones de dólares y crecieron un 275 por ciento interanual. En diciembre se registró un récord histórico, con más de 100 millones de dólares importados en un solo mes.

Entre los productos más adquiridos se destacan ropa y calzado, que ya se observan masivamente en zonas comerciales tradicionales como la avenida Avellaneda, además de celulares, computadoras, consolas, juguetes, artículos para el hogar y productos de belleza. El Gobierno defiende la apertura importadora al sostener que permitirá bajar precios y ampliar la oferta, aunque el impacto sobre el empleo industrial es cada vez más visible.

Otro caso emblemático es el de la empresa Dass, fabricante de calzado para marcas como Nike y Adidas. En su planta de Eldorado, Misiones, despidió en los últimos días a más de 40 trabajadores. Al menos 43 operarios comenzaron a recibir los telegramas el sábado, sin previo aviso y alcanzando a distintas antigüedades y sectores.

Desde la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado advirtieron que la firma cuenta con pedidos asegurados solo hasta junio de 2026 y que la continuidad laboral más allá de ese plazo depende de nuevas órdenes de producción. Dass, que supo emplear a más de 1.500 personas en el país, hoy mantiene poco más de 200 puestos activos. El sindicato evalúa medidas gremiales ante un escenario de creciente incertidumbre para las familias afectadas.