El pago de la primera cuota del Sueldo Anual Complementario (SAC), previsto para junio, será utilizado principalmente para afrontar compromisos económicos y gastos corrientes, según un relevamiento privado que refleja el impacto de la situación económica sobre los hogares argentinos.
De acuerdo con un estudio realizado por Focus Market sobre 3.575 casos, el 23 % de quienes percibirán el aguinaldo planea utilizarlo para cancelar deudas, convirtiéndose en el destino más frecuente de ese ingreso adicional. El dato representa un fuerte aumento respecto del mismo período del año pasado.
Más de 10 millones de trabajadores registrados en relación de dependencia recibirán el medio aguinaldo, que deberá abonarse antes del 30 de junio, aunque la normativa permite extender el plazo hasta el 7 de julio.
El informe señala que las prioridades de los argentinos cambiaron de manera significativa en los últimos meses. Mientras años atrás una parte importante del aguinaldo se destinaba a vacaciones, compras importantes o inversiones, actualmente predominan decisiones vinculadas a la administración de gastos cotidianos y obligaciones financieras.
Entre las tendencias observadas también aparece la compra de dólares como una de las opciones elegidas para resguardar valor, aunque en menor medida que el pago de deudas. Asimismo, creció el interés por alternativas de inversión financiera entre sectores de ingresos medios y altos.
Desde la consultora indicaron que el incremento de personas que utilizarán el aguinaldo para cancelar compromisos financieros refleja una mayor presión sobre los ingresos familiares. Según el análisis, muchas familias destinan actualmente una porción significativa de sus recursos a cubrir gastos esenciales, servicios y financiamiento en cuotas.
El estudio también remarca que algunas estrategias defensivas que fueron habituales en períodos de alta inflación comenzaron a perder protagonismo. Entre ellas se encuentran el stockeo masivo de productos y la colocación de fondos en plazos fijos, en un escenario caracterizado por una menor velocidad de aumento de precios respecto de años anteriores.
Los especialistas consideran que, aunque existe una mayor estabilidad cambiaria e inflacionaria, los ingresos todavía muestran dificultades para recuperar plenamente su poder de compra, por lo que el aguinaldo continúa funcionando para muchos hogares como una herramienta para equilibrar las cuentas más que como una oportunidad de ahorro o consumo extraordinario.

