Mendoza: el turismo siente el ajuste y la temporada de verano arranca floja

La temporada turística de verano en Mendoza muestra números por debajo de lo esperado y genera preocupación en el sector comercial y hotelero, que advierte una caída vinculada directamente a la pérdida de poder adquisitivo y a la falta de impulso desde el Gobierno nacional. Desde la Cámara de Comercio de San Rafael reconocieron que…

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La temporada turística de verano en Mendoza muestra números por debajo de lo esperado y genera preocupación en el sector comercial y hotelero, que advierte una caída vinculada directamente a la pérdida de poder adquisitivo y a la falta de impulso desde el Gobierno nacional.

Desde la Cámara de Comercio de San Rafael reconocieron que la actividad está lejos de los niveles de años anteriores. “Está flojo, no estamos teniendo el turismo que tuvimos en otras temporadas, pero esta crisis es a nivel país, no solamente en San Rafael y en Mendoza”, señalaron referentes de la entidad.

La provincia, que fue una de las que mayor respaldo electoral le dio al plan económico de Javier Milei, hoy sufre las consecuencias del consumo retraído. Dirigentes del sector hotelero y gastronómico coincidieron en que muchos de los turistas habituales no llegan a fin de mes y directamente no pueden afrontar unas vacaciones. “Una buena parte de los consumidores tradicionales de estos destinos tiene ingresos familiares bajos y no le cierran los números para salir”, resumió un directivo del rubro.

Un informe publicado por el diario Los Andes indica que la ocupación promedio en Mendoza ronda el 60%, mientras que en San Rafael alcanza aproximadamente el 70%, aunque con fuertes diferencias según zonas y tipos de alojamiento. Desde el Ente Turismo Mendoza reconocieron que, si bien algunos puntos del sur provincial muestran mejores registros, el balance general sigue siendo magro.

Datos de la Dirección de Turismo de la Municipalidad de San Rafael indican que durante el último fin de semana entre 7.000 y 7.500 personas se encontraban vacacionando en ese departamento, una cifra considerada baja para esta época del año.

Desde la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Mendoza advirtieron que incluso los hoteles de menor categoría no superan el 50% de ocupación. Además, remarcaron que destinos como el Valle de Uco, si bien atraen turismo de alto poder adquisitivo, no logran mover el promedio general.

Otro factor que incide es el cambio en el perfil del turista. Las estadías se redujeron a tres o cuatro días, hay mayor turismo espontáneo y un comportamiento mucho más conservador en el gasto. “La clase media directamente no tiene la posibilidad de salir, y mil kilómetros para escaparse un fin de semana es mucho”, explicaron desde el sector.

A esto se suma la ausencia de políticas nacionales de promoción turística. Empresarios del rubro señalaron que el turismo dejó de ser una prioridad para la gestión nacional y que ya no existen las estrategias de impulso que en otros años ayudaban a sostener la actividad.

“El escenario es claramente inferior al de temporadas normales, cuando la ocupación superaba el 80%”, reconocieron desde la hotelería mendocina. Un diagnóstico que se repite en distintos puntos del país y que expone, una vez más, el impacto del ajuste sobre la economía cotidiana y el consumo interno.