La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner difundió en sus redes sociales una traducción de una publicación de Yanis Varoufakis, economista y ex ministro de Finanzas de Grecia, en la que se cuestiona la gestión de Javier Milei y su relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En su mensaje, el ex funcionario griego lanzó una fuerte advertencia: “No pasará mucho antes de que una ola política se eleve y ahogue su presidencia”.
Fernández de Kirchner subrayó la claridad con la que, según ella, se percibe la situación argentina desde el exterior y compartió el análisis de Varoufakis.
El economista señaló lo que considera una contradicción en la política estadounidense, comparando el caso de Marine Le Pen en Francia con la situación de la ex presidenta argentina. Según su publicación en X, mientras EE.UU. critica la proscripción de Le Pen en su país por causas de corrupción, al mismo tiempo impediría el ingreso de Fernández de Kirchner a su territorio, lo que describió como una maniobra política alineada con los intereses de Milei.
Además, Varoufakis sugirió que el presidente argentino busca desviar la atención de los problemas internos, incluyendo un posible proceso de destitución en su contra. “Milei está recurriendo a sus aliados en Washington para atacar a sus adversarios políticos y evitar que la opinión pública se enfoque en la crisis económica y social que atraviesa el país”, expresó.
El ex ministro también criticó la narrativa de un “milagro económico” promovida en medios internacionales, cuestionando la supuesta recuperación del peso y la desaceleración de la inflación. Según él, estos fenómenos no responden a una mejora estructural, sino a una recesión que ha empujado a amplios sectores de la población a la pobreza extrema, reduciendo el consumo y las importaciones.
Finalmente, Varoufakis concluyó que Milei es consciente de la fragilidad de su gobierno y, ante un escenario político adverso, estaría eliminando figuras con alto respaldo popular que podrían representar una amenaza a su poder. “Cristina Fernández de Kirchner fue el primer blanco de esta estrategia, pero no será el último. Expreso mi solidaridad con ella y con todos aquellos que defienden los principios democráticos en Argentina”, afirmó.