Uno de los primeros relevamientos de la temporada de verano ubica a Monte Hermoso entre los destinos con mayor nivel de ocupación del litoral marítimo, con registros que superan el 90% en los primeros días de enero. El movimiento turístico se caracteriza por estadías cortas y reservas decididas a último momento, con visitantes atentos al pronóstico del tiempo.
El inicio del mes mostró una fuerte demanda impulsada por el recambio de fin de año y las escapadas breves. En ese contexto, los principales destinos de la Costa Atlántica bonaerense y patagónica comenzaron enero con altos porcentajes de ocupación y un flujo sostenido de turistas, aunque con una dinámica marcada por decisiones de viaje tomadas con poca anticipación.
Según un informe del sitio Noticias Monte Hermoso, la ciudad recibió el 2026 con niveles de ocupación prácticamente plenos tanto en alojamientos hoteleros como extrahoteleros. El movimiento estuvo impulsado por la llegada de propietarios no residentes y turistas habituales que eligieron pasar las fiestas y extender su estadía durante los primeros días del año.
Desde el área de Turismo municipal indicaron que durante el recambio de Año Nuevo la ocupación superó el 95%, con playas colmadas y una intensa actividad en el centro y en los principales puntos comerciales, una situación que se repite al comienzo de cada temporada estival.
En la comparación con otros destinos, Monte Hermoso se mantiene entre los mejores posicionados. Mar del Plata registró niveles superiores al 75% en los últimos días de diciembre y un piso cercano al 60% para la primera semana de enero, cifra que suele incrementarse con las llegadas espontáneas. Más al norte, Pinamar y Cariló superaron el 80% de reservas, mientras que Mar de las Pampas alcanzó cifras superiores al 90%.
En el partido de Villa Gesell, el verano 2026 comenzó con un promedio estimado del 93% de ocupación en los primeros días del año, con visitantes provenientes de distintas provincias. En la región patagónica, Las Grutas informó una ocupación superior al 94% durante el período comprendido entre fines de diciembre y los primeros días de enero, también con estadías cortas pero con un flujo constante de turistas.
Más allá de los porcentajes, el denominador común en la Costa Atlántica es un mercado turístico cada vez más flexible, donde gran parte de los visitantes define su viaje a pocos días de partir, condicionados por el clima y las oportunidades de precios. El balance inicial de la temporada es positivo, aunque con un escenario dinámico que se evalúa semana a semana.

