Miles de personas participaron en distintos puntos del país de la Marcha Federal por la Salud Pública, una movilización convocada para cuestionar los recortes presupuestarios aplicados por el Gobierno nacional sobre el sistema sanitario.
La protesta tuvo su principal concentración frente al Ministerio de Salud de la Nación y luego avanzó hacia Plaza de Mayo, donde organizaciones sindicales, trabajadores sanitarios, asociaciones de pacientes y referentes del sector realizaron un acto central bajo la consigna “La salud no puede esperar”.
La movilización se desarrolló en medio de fuertes críticas al ajuste impulsado por la administración de Javier Milei, que redujo más de 63 mil millones de pesos del presupuesto destinado al área de Salud.
Según denunciaron los organizadores, los recortes impactan directamente en la compra de medicamentos, programas de prevención, campañas sanitarias y transferencias destinadas a las provincias.
Entre las áreas afectadas aparecen programas vinculados al tratamiento del VIH, enfermedades endémicas, salud sexual, cáncer y cobertura sanitaria, además de organismos nacionales vinculados al control epidemiológico y la producción de insumos médicos.
De acuerdo a informes difundidos por entidades especializadas en administración pública, las transferencias sanitarias hacia provincias y municipios registraron una caída interanual cercana al 99 por ciento durante abril.
Durante la jornada, los manifestantes advirtieron sobre el deterioro del sistema público de salud y señalaron que numerosos hospitales atraviesan situaciones críticas por falta de recursos, medicamentos e insumos.
También expresaron preocupación por el incremento de pacientes que dejaron de contar con cobertura privada u obra social y comenzaron a atenderse en hospitales públicos.
Entre los organismos alcanzados por el ajuste aparecen el Instituto Malbrán, el Incucai, la ANMAT y distintos establecimientos nacionales de salud, donde se aplicaron reducciones presupuestarias en áreas de funcionamiento, investigación y control sanitario.
Las críticas se profundizaron luego de conocerse que algunos de los recortes afectan programas vinculados a enfermedades infecciosas y epidemiológicas en un contexto de aumento de casos de hantavirus en distintas regiones del país.
Desde el Gobierno nacional sostienen que las medidas forman parte del proceso de reducción del gasto público y reordenamiento fiscal impulsado por la actual gestión.

