El presidente Javier Milei volvió a instalar el debate sobre el aborto y su presunta relación con la caída de la natalidad en Argentina. Durante una exposición en el Council of the Americas, cuestionó la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo y responsabilizó al movimiento que impulsó la ley por el descenso de los nacimientos.
Sin embargo, los datos oficiales muestran que la caída de la natalidad comenzó varios años antes de la sanción de la Ley 27.610, aprobada en diciembre de 2020. Las estadísticas de la Dirección de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) registran un descenso sostenido de los nacimientos desde 2014, por lo que no existe evidencia que permita establecer una relación causal directa entre la legalización del aborto y la disminución de la natalidad.
En ese contexto, una investigación del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) junto a Voices!, denominada “Deseos reproductivos en la encrucijada”, aporta otros elementos para entender el fenómeno.
Más de la mitad quiere tener más hijos
Uno de los principales resultados del estudio es que el 57% de las personas de entre 18 y 45 años desea o hubiera deseado tener más hijos de los que tiene. Otro 32% considera que tiene la cantidad de hijos que desea, mientras que el 11% señala que tuvo más hijos de los que hubiera querido.
Entre los jóvenes de 18 a 24 años, siete de cada diez todavía no tienen la cantidad de hijos que manifiestan desear. El modelo de dos hijos continúa siendo, además, el ideal más elegido, mencionado por el 34% de los encuestados.
Los datos ponen en cuestión la idea de que la baja natalidad responda simplemente a que los argentinos decidieron no tener hijos.
El factor económico
La investigación encontró que las dificultades económicas explican el 62% de los motivos por los cuales las personas tienen menos hijos de los que desean.
También aparecen los problemas vinculados con las tareas de cuidado. Entre las mujeres, un 18% menciona el reparto desigual de las tareas domésticas y de cuidado como una de las razones que influyeron en que tuviera menos hijos de los que hubiera querido.
Al mismo tiempo, la familia continúa ocupando un lugar central: ocho de cada diez personas la consideran uno de los aspectos más importantes de su vida. Pero el deseo de formar una familia convive con nuevas decisiones personales: dos de cada diez mujeres de entre 18 y 24 años manifiestan que no quieren tener hijos.
Una caída que comenzó antes del aborto legal
Argentina atraviesa una fuerte transición demográfica. Según el UNFPA, la tasa global de fecundidad cayó hasta 1,2 hijos por mujer en 2024, muy por debajo de los 2,1 hijos considerados necesarios para el reemplazo poblacional.
Pero el descenso comenzó mucho antes de la legalización del aborto. Las estadísticas oficiales muestran una disminución sostenida de los nacimientos desde 2014, seis años antes de la aprobación de la Ley 27.610.
Por eso, distintos especialistas y análisis de los datos advierten que atribuir la caída de la natalidad exclusivamente al aborto legal simplifica un fenómeno que responde a múltiples factores económicos, laborales, sociales y familiares.
La discusión, entonces, excede la interrupción voluntaria del embarazo. Los datos muestran que una parte importante de la población sí quiere tener más hijos, pero encuentra dificultades para concretar ese deseo. En ese sentido, el debate sobre la natalidad también pone sobre la mesa las condiciones económicas, laborales y de cuidado que existen en Argentina para formar una familia.

