La Cámara Federal de Casación Penal resolvió concederle la prisión domiciliaria al ex ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, quien cumplía una condena en el penal de Ezeiza por la causa de la Tragedia de Once.
La decisión judicial se tomó luego del cuadro de salud que atraviesa el ex funcionario, quien sufrió un infarto el pasado 1 de abril y debió ser sometido a la colocación de un stent. Los informes médicos advirtieron sobre un “alto riesgo cardiovascular” y remarcaron la necesidad de controles permanentes y tratamiento específico.
Además del reciente episodio cardíaco, De Vido presenta otras patologías como diabetes insulinodependiente, fibrilación auricular persistente e hipertensión arterial.
El beneficio había sido rechazado inicialmente por el Tribunal Oral Federal, pero finalmente los jueces Carlos Mahiques, Mariano Borinsky y Guillermo Yacobucci anularon esa resolución y habilitaron el cumplimiento de la pena en su domicilio. También ordenaron que el juez de ejecución mantenga controles periódicos sobre su estado.
Según trascendió, los médicos señalaron que la unidad penitenciaria donde estaba alojado no cuenta con las condiciones necesarias para garantizar la atención requerida, lo que podría agravar su situación clínica.
La abogada y esposa del ex funcionario, Alessandra Minnicelli, cuestionó las condiciones de detención y aseguró que el sistema penitenciario no ofrecía garantías adecuadas para su tratamiento médico.
De Vido fue condenado a cuatro años de prisión e inhabilitación perpetua por administración fraudulenta en perjuicio del Estado, en el marco de la causa conocida como Tragedia de Once.

