El inicio de la semana estará marcado por condiciones meteorológicas inestables, con vientos intensos y un cambio progresivo hacia un escenario más templado y húmedo en gran parte del país. Tras un fin de semana con heladas generalizadas y temperaturas bajo cero en el centro y sur, el panorama climático comienza a modificarse.
De acuerdo al Servicio Meteorológico Nacional, varias zonas del país se encuentran bajo alerta amarillo por vientos fuertes, especialmente en sectores cordilleranos. Se prevén ráfagas que podrían superar los 70 kilómetros por hora, con capacidad de generar inconvenientes y afectar actividades cotidianas.
Las provincias más comprometidas por el fenómeno incluyen áreas de Mendoza, Neuquén y Río Negro, donde el viento continuará siendo protagonista al menos hasta mediados de semana.
En paralelo, los especialistas anticipan la formación de un proceso de ciclogénesis en el centro del país. Este fenómeno implica el desarrollo de un sistema de baja presión que, al profundizarse, favorece la persistencia de los vientos y la llegada de precipitaciones, con probabilidad de lluvias y tormentas aisladas en distintas regiones.
El alerta amarillo indica la posibilidad de eventos meteorológicos con potencial de daño, por lo que se recomienda tomar precauciones. Entre ellas, evitar salir de los hogares si no es necesario, asegurar objetos que puedan ser desplazados por el viento, mantenerse alejado de ventanas y puertas, y buscar refugio en lugares seguros ante condiciones adversas.
También se aconseja no obstruir desagües, evitar sacar residuos en días de mal tiempo y desconectar artefactos eléctricos en caso de posibles filtraciones de agua.
El escenario climático se mantendría inestable durante los próximos días, con un aumento de la humedad y condiciones propicias para nuevas precipitaciones.

