Un equipo del Museo Paleontológico de San Pedro recuperó un hallazgo excepcional: casi la totalidad de una extremidad delantera de una corzuela que habitó la región pampeana hace aproximadamente 30.000 años. La particularidad del descubrimiento radica en que los huesos se conservaron articulados, es decir, unidos y en la misma disposición anatómica que tenían cuando el animal estaba vivo.
Los especialistas destacaron que no existen antecedentes conocidos de un hallazgo de estas características para este grupo de animales en Sudamérica. Hasta ahora, los restos fósiles de corzuelas encontrados en la región correspondían principalmente a fragmentos de huesos largos, dientes, astas y partes del cráneo.
En este caso, el material recuperado presenta un estado de conservación extraordinario y permite analizar una extremidad prácticamente completa de un mismo ejemplar.
Una oportunidad excepcional para la investigación
El conjunto está integrado por el omóplato, el húmero, el cúbito, el radio y distintos huesos correspondientes a la parte inferior de la pata. La conservación de todas estas piezas en su posición original representa una oportunidad poco frecuente para profundizar los estudios sobre la anatomía de estos animales prehistóricos.
La disposición de los restos permitirá investigar aspectos relacionados con la locomoción y el funcionamiento de los miembros anteriores de una especie que habitó el territorio pampeano durante el Pleistoceno, pero que actualmente ya no forma parte de la fauna de esta región.
Desde el museo remarcaron que contar con todos los componentes asociados de un mismo individuo permitirá obtener información que difícilmente podría reconstruirse a partir de huesos aislados.
Cómo se produjo el descubrimiento
El hallazgo tuvo lugar en el yacimiento Bajo del Tala, ubicado a unos 10 kilómetros de la ciudad bonaerense de San Pedro, dentro de un predio perteneciente a la arenera Spósito S.A.
El lugar es reconocido por la abundancia de restos fósiles de animales que habitaron la zona durante el Pleistoceno, período geológico asociado a las grandes glaciaciones conocidas popularmente como la Era de Hielo.
Los huesos fueron detectados durante una recorrida habitual realizada por colaboradores del museo. Las precipitaciones habían provocado la erosión de un sector de las barrancas y dejaron expuestos los restos, que sorprendieron a los investigadores por encontrarse todavía articulados.
A partir de ese descubrimiento se organizó el trabajo de recuperación para extraer las piezas y preservar su extraordinario estado de conservación.
Cómo eran estos animales prehistóricos
Las corzuelas, también conocidas como guazunchos, son ciervos de pequeño tamaño y contextura delicada. Se caracterizan por su pelaje, que puede presentar tonalidades pardas y cobrizas, y por una diferencia entre machos y hembras: únicamente los ejemplares machos desarrollan cornamenta.
Los especialistas todavía trabajan para determinar a qué especie de corzuela perteneció el ejemplar recuperado en San Pedro.
Aunque estos animales desaparecieron de la región pampeana, actualmente existen distintas especies distribuidas por una amplia extensión del continente americano, desde el centro y norte de Argentina hasta el sur de México.
El descubrimiento constituye un aporte de gran valor para la paleontología sudamericana, ya que permitirá conocer con mayor precisión las características físicas y el desplazamiento de una especie que formó parte de los ecosistemas que existieron en Buenos Aires hace decenas de miles de años.

