SpaceX lanzó su megacohete starship y, aunque la prueba fue clave para el futuro de la empresa, el final sorprendió a todos
La empresa SpaceX volvió a sacudir el mundo aeroespacial este viernes con el lanzamiento de la última versión de su megacohete Starship, en un vuelo de prueba que mantuvo en vilo a empleados, especialistas y fanáticos de la exploración espacial.
El despegue, que se realizó desde Texas tras dos postergaciones por fallas técnicas, fue un éxito hasta que el amerizaje terminó en una explosión que sorprendió a todos.
El vuelo duró más de 65 minutos y fue seguido en vivo por miles de personas. El cohete despegó poco después de las 17.30 (hora de Texas) y, según confirmaron desde la empresa, las dos partes del aparato se separaron correctamente.
Sin embargo, el propulsor no completó la combustión prevista y cayó de manera rápida e incontrolada en el golfo de México.
Aunque la compañía no tenía planes de recuperarlo intacto, sí contaba con hacerlo amerizar en un punto concreto.

“¡Amerizaje confirmado!”, escribió la empresa en X. En el video se puede escuchar cómo el control de misión celebró el amerizaje de la nave en el océano Índico, tal como estaba planeado.
Los aplausos dejaron lugar a algunos gritos de sorpresa cuando la nave explotó tras tocar el agua.
El vuelo de Starship: éxito, susto y un paso más cerca de la Luna
El portavoz de SpaceX, Dan Huot, explicó durante la transmisión que el cohete no se encontraba exactamente en la órbita correcta por un fallo en uno de sus motores.
Para compensar, los otros cinco motores funcionaron más tiempo de lo previsto. “Yo no lo llamaría una inserción orbital nominal”, reconoció Huot, aunque aclaró que la trayectoria estaba “dentro de los márgenes preestablecidos”.
Mientras tanto, los empleados de SpaceX estallaron en júbilo cuando la nave comenzó a desplegar un conjunto de satélites de prueba y dos satélites Starlink especialmente modificados, equipados con cámaras para analizar el escudo térmico del artefacto.
El propio Elon Musk celebró el logro en X y calificó el vuelo de “épico”. “Marcaron un gol para la humanidad”, escribió el magnate, que sigue apostando fuerte por el futuro de la exploración espacial.
Un lanzamiento clave para el futuro de SpaceX y la carrera lunar
El lanzamiento de este viernes fue el duodécimo vuelo de prueba de Starship, siete meses después del anterior. Con sus 124 metros de altura, el nuevo modelo es el más grande hasta ahora y representa una apuesta fuerte de la compañía, que acaba de presentar la documentación para salir a la Bolsa. La oferta pública inicial (OPI) se espera para junio y podría romper récords.
Pero hay mucho más en juego: SpaceX tiene un contrato con la NASA para desarrollar una versión modificada de Starship destinada a los programas lunares. La agencia espacial estadounidense planea enviar astronautas a la Luna en 2028 y busca adelantarse a China, que también quiere lograr una misión tripulada antes de 2030.

El experto aeroespacial Clayton Swope, del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, destacó que “la versión mejorada de Starship hizo la mayor parte de lo que SpaceX esperaba que hiciera durante el lanzamiento”, aunque advirtió que pasó bastante tiempo desde el último vuelo de prueba.
Tras la prueba, el director de la NASA, Jared Isaacman, publicó en X: “Un paso más cerca de la Luna… un paso más cerca de Marte”.
La competencia por conquistar la Luna y el futuro de la exploración espacial
Tanto SpaceX como su rival Blue Origin (la empresa de Jeff Bezos) están ajustando sus estrategias para priorizar los proyectos lunares. La NASA planea probar en 2027 un encuentro en órbita entre su nave y uno o dos módulos lunares, con el objetivo de concretar un alunizaje tripulado antes de que termine 2028.
El vuelo de Starship fue un paso clave en esa carrera, aunque el final explosivo dejó en claro que los desafíos técnicos siguen presentes. Para SpaceX, cada prueba es una apuesta fuerte: el futuro de la empresa, su salida a la Bolsa y la conquista de la Luna están en juego.

