GDM inició la integración de los activos de maíz de KWS en Sudamérica

La empresa de capitales nacionales le compró el negocio a la firma alemana KWS en marzo de este año. Busca sumar más productos a su portfolio. Luego de que se confirmara la compra en marzo de este año y tras la aprobación del Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) de Brasil, GDM (Grupo Don Mario) inició el proceso formal de integración de los activos de maíz […]

La empresa de capitales nacionales le compró el negocio a la firma alemana KWS en marzo de este año. Busca sumar más productos a su portfolio.

Luego de que se confirmara la compra en marzo de este año y tras la aprobación del Consejo Administrativo de Defensa Económica (CADE) de Brasil, GDM (Grupo Don Mario) inició el proceso formal de integración de los activos de maíz de KWS en Sudamérica. De esta manera, la semillera de capitales nacionales se mete de lleno en un negocio clave para su portfolio de productos.

Según detallaron desde la empresa, la transacción incluye el mejoramiento y venta de maíz y sorgo en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, así como también los sitios de producción de maíz y sorgo en Brasil y de maíz en Argentina, lo que incluye a casi 1600 colaboradores.

Fundada en Argentina hace 42 años, GDM ha evolucionado y expandido su presencia en más de 15 países, consolidándose como una empresa de investigación y desarrollo con foco en la innovación en el mejoramiento genético de cultivos extensivos. Hoy la firma puede considerarse una multinacionalya que es responsable de la genética de 45% de la producción mundial de soja. Además, en Brasil es el principal desarrollador con una participación de alrededor del 80%.

“Esta expansión no solo fortalece nuestra capacidad operativa, sino también nuestro compromiso con la excelencia y la innovación en la agricultura“, dijo Ignacio BartoloméCEO de GDM.

Lo cierto es que la empresa viene realizando fuertes inversiones y compras de otras empresas para crecer en nuevos segmentos más allá de la soja. En 2023, GDM reforzó su posición en trigo con la adquisición de la empresa brasileña Biotrigo. Tras la integración de los activos de maíz de KWS en Sudamérica, GDM ahora acelerará su crecimiento y ampliará su presencia en el mercado de maíz, convirtiéndose en un actor principal en genética en Sudamérica.

“El proceso de integración se llevará a cabo de forma gradual y cuidadosa. La transición será organizada y beneficiosa, tanto para nuestros colaboradores como para nuestros clientes y socios. Juntos, combinando nuestras fortalezas, construiremos una plataforma más fuerte y amplia que nos permitirá alcanzar nuevos logros y seguir contribuyendo de forma sustentable a la productividad de los cultivos extensivos. Agradecemos a nuestros colaboradores, clientes y socios su continuo apoyo y confianza en GDM. Seguimos comprometidos con nuestros valores fundamentales y con la cultura corporativa que nos caracteriza, centrada en la innovación y en un enfoque colaborativo“, concluyó Bartolomé.

Al cierre de 2023, el grupo alcanzó los u$s758 millones de ventas, un crecimiento de más del 200% contra los niveles de 2019, mientras que el EBITDA se situó en u$s317 millones aproximadamente, cercano al 225% mayor al alcanzado en 2019.

El mayor desafío de la compañía a nivel global viene por el desarrollo del mercado de Estados Unidos, donde presenta un fuerte potencial de crecimiento y una regulación acorde a la actividad, pero que a la vez es altamente competitivo.

Mientras tanto, en Argentina y Brasil, el grupo apunta en el mediano y largo plazo a mantener su posicionamiento en el mercado de semillas de soja, e incrementar su participación en el mercado de semillas de maíz que tienen tecnología propia, bajo un esquema de licencias, para lo cual incrementará sus inversiones en investigación, diseño y desarrollo que mejoren la genética de semillas de maíz para apuntalar su protagonismo en ese mercado tras la adquisición del negocio de KWS.

Actualmente, GDM obtiene los ingresos derivados del desarrollo de semillas genéticamente mejoradas por dos vías principalmente: a través de ventas directas en bolsas a los semilleros o multiplicadores y de manera indirecta por el reconocimiento de la propiedad intelectual, llamada regalía, cuando un semillero vende la semilla a un productor final.