El Gobierno nacional declaró ilegal una medida de fuerza prevista en el Servicio Meteorológico Nacional y, en paralelo, dispuso cambios estructurales que abren un escenario de incertidumbre para el organismo y sus trabajadores.
La protesta, que consistía en un “apagón informativo”, fue frenada tras la publicación del Decreto 274/26, que consideró la medida incompatible con el carácter de servicio esencial vinculado a la aeronavegación. La decisión fue comunicada por el Ministerio de Trabajo con participación de la Administración Nacional de Aviación Civil, lo que llevó al levantamiento del paro impulsado por el gremio estatal.
Desde el sector, trabajadores señalaron que el reclamo se mantiene vigente ante despidos y recortes. En algunas dependencias, como la de Santa Rosa, el plantel quedó reducido a seis personas que cubren guardias durante todo el año.
En ese contexto, el Ejecutivo publicó un decreto que establece que, en un plazo de seis meses, el SMN dejará de brindar servicios para la aeronavegación. Esa tarea pasará a la Empresa Argentina de Navegación Aérea, que podrá asumirla directamente o contratar a terceros, lo que abre la posibilidad de participación privada en el sistema.
La medida generó preocupación entre los trabajadores, ya que podría implicar una reducción adicional de funciones y puestos laborales. Hasta el momento, se habían anunciado alrededor de 240 despidos, de los cuales unos 140 ya se concretaron.
Desde el organismo remarcan la importancia histórica y técnica del SMN, una institución con más de 150 años de trayectoria y un rol clave no solo en la elaboración de pronósticos, sino también en sistemas de alerta temprana y servicios para distintas actividades productivas.
Además, destacan que, pese a las limitaciones, el organismo continúa cumpliendo con su tarea, incluyendo la emisión de alertas meteorológicas ante fenómenos severos, aunque advierten que los cambios en marcha podrían afectar su funcionamiento y capacidad operativa en el corto plazo.

