El Gobierno avanza con el desguace del Correo Argentino con el objetivo final de su privatización. Los cierres de sucursales se cuentan de a cientos, los retiros voluntarios de a miles, las paritarias son a la baja con salarios inferiores a los 900.000 pesos y todos los meses se conocen nuevas ciudades y pueblos -entre ellos varios de La Pampa- que quedan desconectadas de la red federal de entregas.
Hasta ahora cerraron 300 de un plan de 900 sucursales. Las provincias más afectadas son San Luis, Catamarca, Mendoza y Santiago del Estero. Son las localidades más pequeñas y remotas las que más precisan el servicio, informó El Destape.
En varias localidades el servicio postal es reemplazado por un “punto correo” que funciona en locales comerciales a los que se les paga un adicional por el servicio, pero según el gremio es más caro que sostener la oficina abierta. Es que los salarios de los trabajadores del Correo se ubican en los 900.000 pesos promedio, siendo el mínimo de 700.000. A los transportistas del servicio tercerizados se les paga como mínimo 12.000 la hora por la disponibilidad de 10 horas diarias.
El escenario se suma a los 6 mil retiros voluntarios y 300 despidos que se produjeron en el marco del plan de achicamiento. El objetivo final es privatizar la empresa a través de la venta del paquete accionario por un lado y también vender los edificios donde funcionan las sucursales.
La Pampa también fue alcanzada por el ajuste. Entre las localidades pampeanas que perdieron sus sucursales figuran Santa Isabel, Bernardo Larroudé, Embajador Martini, Doblas, Rolón, Rancul, Arata, Miguel Cané y Toay.
La reducción de sucursales se da en paralelo al proceso de desregulación del mercado postal impulsado por el Gobierno nacional y a la intención oficial de avanzar hacia la privatización o concesión de la empresa estatal.

