El keniata Bethwel Kibet Chumba se coronó como el ganador de la Maratón de Buenos Aires de 42k luego de dos horas, ocho minutos de actividad por todas las calles de la Ciudad. El ruandés John Hakizimana terminó en el segundo lugar y el podio lo completó Felix Kiptoo Kirwa, también de Kenia.
La 42° edición del evento internacional contó con la participación de más de 16.000 corredores de 64 países y que tuvieron como punto de largada en el cruce de las avenidas Presidente Figueroa Alcorta y Dorrego, en el barrio de Palermo, a las 7 de la mañana.
Bethwel Kibet Chumba se quedó con el primer puesto luego de dos horas, ocho minutos y 28 segundos, mientras que el ruano lo hizo en dos horas, 8 minutos y 39 segundos, en tanto Kirwa se quedó con el tercer lugar tras correr 2 horas, 10 minutos y 24 segundos.
En lo que respecta a los argentinos, Ignacio Erario se consagró campeón nacional al completar la prueba en 2 horas, 16 minutos y 42 segundos. Lo siguió Ignacio Reyes, que finalizó la carrera con un registro de 2 horas, 21 minutos y 46 segundos. Mientras que Esteban Angulo quedó tercero entre los argentinos, tras completar el recorrido en 2 horas, 23 minutos y un segundo.
El recorrido, que generó un caos en el tránsito de la Ciudad, incluyó el paso por hitos urbanos como el Jardín Japonés, el estadio Monumental, la Ciudad Universitaria y las avenidas General Paz y del Libertador.
La organización implementó un esquema operativo con tiempo límite de seis horas para completar el trazado, asignación de cajones por ritmo de carrera y puestos de hidratación y abastecimiento a partir del kilómetro 5, repetidos cada 2,5 kilómetros.
Quién es Bethwel Kibet Chumba encabeza una nómina de lujo
En la categoría masculina, todas las miradas estuvieron puestas en el keniata Bethwel Kibet Chumba, el atleta que llegó como la gran figura de la elite internacional en Buenos Aires.
Chumba se presentó como uno de los grandes favoritos para pelear el título y su sola presencia eleva el nivel competitivo de toda la carrera, algo que entusiasmó tanto a organizadores como a los propios corredores populares que tendrán la oportunidad de compartir la largada con un atleta de su calibre.

