Médicos de cabecera y odontólogos que atienden a afiliados del PAMI iniciaron este martes un paro nacional de cuatro días, que se extenderá hasta el viernes 16 de octubre. La medida responde a reclamos por el atraso de sus ingresos y el aumento de los costos de los materiales necesarios para trabajar en los consultorios.
La protesta fue convocada por la Asociación de Profesionales de la Salud (APPAMIA), que exige una actualización de los montos que reciben los prestadores por cada afiliado atendido.
Actualmente, los médicos de cabecera perciben $2.700 mensuales por cada paciente asignado y reclaman elevar esa suma a $4.500. En el caso de los odontólogos, el pago es de $374 por paciente y solicitan un monto de entre $1.500 y $3.000.
Denuncian una fuerte caída de los ingresos
Desde el sector sostienen que sus ingresos reales se redujeron a la mitad desde abril, una situación que atribuyen al atraso de los valores que paga la obra social frente al incremento de los costos.
La medida de fuerza contempla cuatro jornadas completas de suspensión de actividades en todo el país. Durante ese período quedarán interrumpidos los turnos programados, las consultas de rutina, las derivaciones a especialistas y las transcripciones de recetas habituales.
Según lo informado por los profesionales, se mantendrán únicamente las guardias mínimas y la atención de las recetas consideradas de urgencia médica.
Qué deben tener en cuenta los afiliados
Ante la suspensión de las prestaciones habituales, se recomienda a los pacientes que tengan consultas programadas entre el martes y el viernes comunicarse previamente con sus médicos u odontólogos de cabecera.
El contacto permitirá confirmar si el turno será reprogramado y conocer cómo proceder en cada caso.
El conflicto se desarrolla en medio de los reclamos de los prestadores por una actualización de los honorarios, mientras que los afiliados deberán tener en cuenta las limitaciones en la atención durante los cuatro días de paro.

