La economía sigue estancada y crecen las señales de una posible recesión

La actividad económica registró una recuperación mínima en agosto, luego del fuerte retroceso del mes anterior, y las perspectivas para el tercer trimestre se mantienen negativas. Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) muestran un escenario de estancamiento, con caídas en sectores clave como la industria, el comercio y la construcción. El…

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La actividad económica registró una recuperación mínima en agosto, luego del fuerte retroceso del mes anterior, y las perspectivas para el tercer trimestre se mantienen negativas. Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) muestran un escenario de estancamiento, con caídas en sectores clave como la industria, el comercio y la construcción.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) avanzó apenas un 0,1% respecto de julio, una mejora insuficiente para compensar la caída del 2,8% registrada en ese mes. La evolución de la serie desestacionalizada ubicó el resultado de agosto entre los más débiles desde noviembre de 2024.

Además, la serie tendencia-ciclo refleja que la economía se mantiene prácticamente en el mismo nivel desde el segundo trimestre de 2025, una señal de que la actividad no consigue consolidar una recuperación sostenida.

Industria, comercio y construcción, en retroceso

Los principales indicadores sectoriales volvieron a mostrar dificultades. En agosto, la industria manufacturera cayó un 3,2% interanual, mientras que el comercio mayorista y minorista retrocedió un 3,5%. La construcción también registró una baja, del 2,5%.

A ese panorama se sumaron las caídas del transporte y las comunicaciones, del 2,9%, y de la intermediación financiera, del 3,8%. La pesca tuvo la contracción más pronunciada, con un descenso del 15,5%.

En total, diez sectores de actividad registraron retrocesos y solamente cinco mostraron variaciones positivas.

La evolución de la industria y el comercio resulta especialmente relevante por su vínculo con el consumo interno, las ventas y el empleo. La debilidad de estas actividades refleja las dificultades que enfrenta una parte importante del entramado productivo.

La minería crece, pero no alcanza para impulsar al conjunto

En contraste, la explotación minera avanzó un 11,1% interanual. También mostraron mejoras los sectores de electricidad, gas y agua, con un 4,3%, y hoteles y restaurantes, con un 3,1%.

Sin embargo, el crecimiento de estas actividades no logra compensar el retroceso de otros rubros de mayor peso en la dinámica cotidiana de la economía. La expansión de sectores vinculados con los recursos naturales y las exportaciones puede impulsar inversiones y generar divisas, pero sus efectos sobre el empleo y el consumo interno no necesariamente tienen la misma magnitud.

La posibilidad de una recesión

El economista Gonzalo Carrera, de la consultora Equilibra, consideró muy difícil evitar una recesión técnica. Según su análisis, la economía necesitaría un crecimiento mensual superior al 8,5% en septiembre para revertir el escenario previsto a partir de los datos disponibles.

El especialista también advirtió que las estimaciones del EMAE pueden revisarse con la incorporación de nueva información, aunque consideró improbable una recuperación de semejante magnitud.

El Indec ya había informado que el producto bruto interno (PBI) cayó un 0,6% en el segundo trimestre de 2026 respecto del primero. Si el tercer trimestre también termina con una contracción, se confirmaría una recesión técnica, definida habitualmente por dos trimestres consecutivos de caída.

Los datos sectoriales también muestran diferencias entre las actividades primarias y las no primarias. Mientras las primeras sufrieron una retracción mensual del 2%, explicada principalmente por el desempeño del agro y la pesca, las segundas recuperaron apenas un 1%. Industria, construcción, comercio, transporte e intermediación financiera permanecían más de un 4% por debajo de sus niveles de marzo.

Menores expectativas de crecimiento

Las cifras de agosto también quedaron por debajo de las expectativas del mercado. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyectó un crecimiento acumulado del 1,5% para 2026, la mitad del 3% que se esperaba al comienzo del año.

Desde la consultora LCG señalaron que el consumo continúa condicionado por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios formales y la menor contribución del crédito. También advirtieron que la inversión podría adoptar una postura de espera ante la incertidumbre propia del período electoral.

Con la industria y el comercio en retroceso, un consumo debilitado y perspectivas de inversión menos favorables, la economía enfrenta el desafío de evitar que el estancamiento se transforme en una nueva contracción trimestral.