La empresa Ascheri y Compañía, con más de 70 años de trayectoria en General Pico, atraviesa un escenario económico complejo debido a una fuerte retracción de las ventas. Su presidente, Mario Cayre, advirtió que la facturación cayó alrededor de un 50% y señaló que la combinación de factores climáticos, la caída de la obra pública y las condiciones económicas nacionales golpea a la industria metalúrgica.
La firma funciona en el Parque Industrial de General Pico y se especializa en la fabricación de equipos para la extracción de agua subterránea, entre ellos bombas, molinos y otros componentes. Según explicó Cayre, la situación se agravó por las inundaciones que afectan a zonas de Entre Ríos y Corrientes, dos mercados importantes para sus productos destinados a la actividad ganadera.
El empresario también apuntó a la reducción de la obra pública, un rubro que representaba aproximadamente el 20% de la facturación de la compañía. La empresa había invertido en una línea de piezas de mayor tamaño para sistemas cloacales, pero ese segmento perdió impulso.
A esos factores sumó el tipo de cambio, que consideró desfavorable para la producción nacional, y la apertura de las importaciones. Según planteó, la combinación de estas condiciones dificulta sostener la actividad.
Producción sostenida y menos horas extras
Pese al retroceso comercial, Ascheri y Compañía continúa fabricando sus productos habituales, entre ellos molinos, bombas, cilindros, válvulas y masas para carros agrícolas.
Cayre reconoció que el panorama genera incertidumbre y cuestionó la falta de medidas de alivio para el sector. También sostuvo que la debilidad del consumo afecta a la industria manufacturera en general y reclamó cambios en la política económica nacional.
“En este momento seguimos con los rubros que teníamos”, explicó, aunque advirtió que la caída de algunos segmentos comerciales complica las perspectivas de la firma.
En materia laboral, la empresa mantiene su planta de personal, aunque registra una reducción vinculada con jubilaciones y retiros. Además, dejó de otorgar horas extras como parte de las medidas adoptadas frente a la menor actividad.
El titular de la metalúrgica señaló que esperan una mejora del contexto económico, pero reconoció las dificultades para sostener el funcionamiento de la compañía en las condiciones actuales.
La situación de Ascheri y Compañía refleja los desafíos que enfrentan las industrias vinculadas con la producción nacional, especialmente aquellas que dependen tanto de la demanda privada como de la inversión en infraestructura y obra pública.

