Los sondeos a boca de urna ubican al espacio encabezado por Gadi Eisenkot por delante del oficialismo, aunque ninguna de las dos fuerzas reúne los 61 escaños necesarios para formar gobierno. El Likud, liderado por el primer ministro Benjamín Netanyahu, aparece como el partido más votado en las primeras proyecciones.
Las primeras estimaciones difundidas tras el cierre de las elecciones en Israel muestran un escenario parlamentario fragmentado, sin una mayoría clara para ninguno de los principales bloques políticos. Aunque el Likud se impondría individualmente en cantidad de bancas, el conjunto de fuerzas opositoras a Netanyahu obtendría una ventaja en la distribución de escaños.
De acuerdo con las proyecciones de la radiotelevisión pública Kan, el partido del primer ministro alcanzaría 25 bancas, mientras que Yashar, la fuerza encabezada por Gadi Eisenkot, obtendría 21. El resultado representa una diferencia respecto de los sondeos de los meses anteriores, que habían ubicado a Eisenkot al frente de las preferencias.
Sin embargo, la distribución por bloques ofrece otra perspectiva: el espacio opositor sumaría 53 escaños, frente a los 50 que reunirían las fuerzas alineadas con Netanyahu. Ambas cifras quedan por debajo de los 61 lugares necesarios para alcanzar la mayoría en la Knéset, el Parlamento israelí, integrado por 120 miembros.
Los partidos árabes, una pieza clave
Ante la falta de una mayoría definida, las fuerzas políticas árabes podrían adquirir un papel determinante en las negociaciones posteriores a las elecciones. Según los sondeos, estos partidos reunirían entre 17 y 18 escaños, aunque no integran formalmente el bloque sionista opositor a Netanyahu.
Su eventual respaldo podría modificar el equilibrio parlamentario, pero la posibilidad de alcanzar acuerdos está condicionada por las diferencias políticas y los límites que distintos sectores establecen respecto de una eventual cooperación.
Las estimaciones de otros medios israelíes muestran tendencias similares, aunque con algunas diferencias en la cantidad de bancas proyectadas para cada partido.
El Canal 12 ubica al Likud con 24 escaños y a Yashar con 22. También otorga una ventaja al conjunto opositor y calcula que los partidos árabes podrían alcanzar 18 bancas.
Por su parte, el Canal 13 proyecta 25 escaños para el Likud y 23 para Yashar. En la distribución general, estima 50 bancas para el bloque de Netanyahu, 53 para el espacio opositor y 17 para los partidos árabes.
Un escenario abierto para la formación de gobierno
Las proyecciones coinciden en que ninguna de las principales alianzas tendría asegurada una mayoría propia. Por ese motivo, la conformación del próximo gobierno dependerá de las negociaciones entre las distintas fuerzas y de su capacidad para establecer acuerdos parlamentarios.
Aunque el Likud aparece como la fuerza individual más votada en los sondeos, la ventaja del bloque opositor en cantidad de escaños introduce un elemento adicional de incertidumbre sobre el futuro político de Israel.
Los resultados definitivos y la distribución final de bancas serán determinantes para establecer qué alternativas existen para conformar una coalición de gobierno.

