Un voraz incendio desatado en las primeras horas de este jueves en el barrio Federal de General Pico movilizó a los servicios de emergencia y terminó con cuatro personas hospitalizadas. El siniestro, que afectó una vivienda del Plan IPAV, generó momentos de extrema tensión y cuantiosos daños materiales.
El hecho se registró minutos antes de las 8 de la mañana en un domicilio ubicado en la calle 407 al 2572, entre las arterias 450 y 452. Al lugar acudieron dos dotaciones de Bomberos Voluntarios con un total de siete efectivos, quienes trabajaron intensamente para sofocar las llamas que se habían generalizado en una de las habitaciones.
Al momento de iniciarse el fuego, los ocupantes se encontraban en el interior comenzando su jornada. Afortunadamente, lograron salir por sus propios medios hacia la vereda antes del arribo de los servidores públicos.
Debido al estado de crisis nerviosa y la posible inhalación de humo, el Servicio de Emergencias Médicas (SEM) asistió en el lugar a los damnificados. Finalmente, se decidió el traslado de cuatro personas al hospital local, incluyendo a un bebé, para una evaluación preventiva y contención psicológica.
Una puerta cerrada evitó un desastre mayor
El sargento Federico Ruiz, a cargo del operativo, destacó un detalle técnico que fue fundamental para que la casa no sufriera una destrucción total. “No sabemos si ya estaba así o si llegaron a cerrarla, pero el hecho de que la puerta de la habitación estuviera cerrada evitó la rápida propagación hacia el resto de la vivienda”, explicó el bombero.
Ruiz enfatizó la importancia de esta acción: “Cualquier puerta que puedan cerrar antes de salir nos ayuda muchísimo a nosotros y a las familias, ya que corta el avance del incendio y la temperatura”.
A pesar del rápido accionar, los daños en el cuarto afectado fueron significativos debido a la alta carga de fuego (presencia de colchones). Además, el sargento advirtió sobre una falla en el diseño del techo de esa unidad particular que facilitó la acumulación de calor hacia otras dependencias al no contar con un cortafuegos interno.
Sin embargo, tras inspeccionar la vivienda colindante, se confirmó que el muro cortafuegos reglamentario entre ambas propiedades funcionó correctamente, impidiendo que el siniestro se extendiera a los vecinos.

