El gobierno de Río Negro confirmó que se encuentra en una etapa avanzada de negociación con la Nación para el traspaso de las rutas nacionales 22 y 151, dos corredores estratégicos que también atraviesan La Pampa y que desde hace años presentan un marcado deterioro.
El anuncio fue realizado por el gobernador Alberto Weretilneck, quien adelantó que la medida podría formalizarse a través de un decreto nacional en los próximos días, tras un encuentro con el ministro del Interior, Diego Santilli.
La iniciativa surge en un contexto de fuerte reclamo por parte de distintas provincias ante la falta de inversión del Gobierno nacional en el mantenimiento de rutas. En ese sentido, la propuesta rionegrina apunta a asumir la administración de estos corredores mediante un esquema de concesión privada financiado con peajes.
Uno de los puntos aún en discusión es si el traspaso incluirá únicamente los tramos dentro de Río Negro o la totalidad de las rutas. En particular, la ruta nacional 151 es considerada clave por su conexión con el desarrollo energético de Vaca Muerta, y su estado fue calificado como “devastado” por el propio Weretilneck.
El esquema que se analiza contempla una cesión por un plazo de 20 años, en el cual la provincia se haría cargo de la operación y mantenimiento. No obstante, desde Río Negro plantearon que el Estado nacional debería colaborar con financiamiento inicial, dado que las obras necesarias demandan inversiones millonarias.
El traspaso también presenta desafíos legales. El gobierno provincial exige que Nación salde previamente deudas con empresas constructoras que abandonaron obras, para evitar futuros conflictos judiciales.
En paralelo, en La Pampa crecen las preocupaciones por el estado de las rutas nacionales que atraviesan el territorio. Legisladores nacionales de Unión por la Patria elevaron un reclamo al ministro de Economía, Luis Caputo, por la falta de ejecución de fondos destinados al sistema vial.
Entre los tramos más comprometidos se encuentran la RN 151 —especialmente en la zona de 25 de Mayo—, la RN 35, la RN 5 y la RN 152, todas con problemas de baches, deformaciones y deterioro estructural que afectan la seguridad vial y la conectividad regional.
La eventual transferencia de estas rutas abre un nuevo escenario en la gestión de la infraestructura vial, en medio de un debate creciente sobre el rol del Estado nacional y las provincias en el sostenimiento de servicios esenciales.

