El intendente de Santa Isabel, Guillermo Farana, suspendido por 60 días por el Concejo Deliberante, encabezó este lunes una presentación pública en la plaza central donde rindió cuentas de su gestión ante vecinos y vecinas.
Durante su exposición, el jefe comunal cuestionó duramente a los concejales, a quienes acusó de “estar usurpando la municipalidad”, y sostuvo que la medida en su contra responde a “una revancha de los grupos desplazados” en 2021. “No nos cuestionan por hechos de corrupción, nos quieren desplazar por gestionar”, afirmó.
Farana también relató el origen del conflicto con el cuerpo deliberativo, al señalar diferencias por aumentos salariales y decisiones administrativas. En ese marco, acusó a ediles de avanzar sobre funciones del Ejecutivo y de impulsar medidas que, según su visión, no se ajustaban a la realidad económica del municipio.
En su discurso, el intendente realizó un repaso de obras y acciones de gobierno, destacando la construcción y entrega de viviendas a través de distintos programas, la ampliación de la red de gas y la ejecución de infraestructura urbana como veredas y cordón cuneta.
Además, mencionó la reactivación del parque industrial local, con la incorporación de emprendimientos productivos y nuevas instalaciones, y la concreción de obras con participación de mano de obra local.
Farana también criticó la falta de acompañamiento del Concejo en iniciativas clave, como la autorización para la venta de vehículos municipales destinada a financiar obras, y recordó que existe una denuncia penal en curso vinculada a estos desacuerdos.
En el cierre, el intendente insistió en que la situación que atraviesa es parte de una disputa política y aseguró que defenderá su gestión. “Lo vamos a demostrar ante quien corresponda”, concluyó.

