Santa Rosa: Bertera, Calo y Schmidt, las historias detrás de las calles de la ciudad

La historia de Santa Rosa también puede reconstruirse a partir de los nombres de sus calles. Ese fue el objetivo de María Eugenia Giugno, empleada administrativa del Concejo Deliberante, quien durante once años investigó los antecedentes de casi 600 arterias, avenidas y pasajes de la capital pampeana. El resultado de ese trabajo será publicado próximamente…

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La historia de Santa Rosa también puede reconstruirse a partir de los nombres de sus calles. Ese fue el objetivo de María Eugenia Giugno, empleada administrativa del Concejo Deliberante, quien durante once años investigó los antecedentes de casi 600 arterias, avenidas y pasajes de la capital pampeana. El resultado de ese trabajo será publicado próximamente por Editorial Voces bajo el título “Tras los pasos de la ciudad – De calle en calle”.

Giugno es oriunda de Arata y llegó a Santa Rosa durante su adolescencia junto a su familia. Desde hace 35 años trabaja en el Concejo Deliberante, donde una de sus funciones está vinculada con la designación de nombres para las calles de la ciudad.

En 2015 obtuvo un listado de las calles existentes y comenzó una investigación que inicialmente surgió como una inquietud personal. A partir de allí relevó las ordenanzas correspondientes y buscó información biográfica sobre las personas cuyos nombres aparecen en los carteles de las distintas arterias.

Entre los personajes que encontró aparecen figuras de relevancia nacional y provincial, pero también vecinos y pobladores reconocidos por sus propias comunidades.

Tres de esas historias corresponden a Dolores Bertera, José Calo y Enriqueta Schmidt.

Dolores Bertera: fue reconocida durante la década de 1970 con el nombre de una calle por haber sido la primera mujer empleada por la Municipalidad de Santa Rosa. Su caso se destaca dentro de la investigación por representar a una trabajadora vinculada directamente con la administración municipal.

José Calo: fue uno de los primeros lecheros de la ciudad. Su actividad se desarrolló en una época en la que la leche se distribuía de manera domiciliaria y los repartidores recorrían las calles en carros para llevar el producto directamente a las viviendas.

Enriqueta Schmidt: fue la primera maestra de Santa Rosa, según la investigación recopilada por Giugno. Su nombre forma parte del reconocimiento que la ciudad realizó a distintas personas que tuvieron un papel en sus primeros años.

El libro también reúne numerosas particularidades relacionadas con la nomenclatura urbana. En Villa Germinal, por ejemplo, los propios vecinos solicitaron que distintas calles llevaran los nombres de habitantes del barrio que se destacaron por su solidaridad y por su aporte al crecimiento de la zona.

Durante varios años tampoco existió una normativa que impidiera repetir nombres. Por ese motivo llegaron a coexistir tres calles con el apellido Rosas: Liberato Rosas, Mariano Rosas y Juan Manuel de Rosas.

En el año 2000 se establecieron nuevas pautas para la designación de arterias, entre ellas la prohibición de repetir nombres. Una situación similar se produjo con dos calles Emilio Mitre, una ubicada en el centro y otra en Villa Alonso. Finalmente, una de ellas pasó a llamarse Bartolomé Mitre para evitar confusiones.

La distribución de los nombres también refleja características de distintos sectores de la ciudad. En Barrio Sur aparecen nombres vinculados al tango, como Julio Sosa, Hugo del Carril, Aníbal Troilo y Tita Merello. En la zona norte fueron reconocidos jinetes pampeanos, a partir de un pedido de una asociación, entre ellos Sebastián Junco. En el barrio Las Artes predominan nombres de artistas plásticos, mientras que en el sector sudeste aparecen distintas referencias religiosas.

Villa Tomás Mason, en tanto, reúne calles denominadas con nombres de provincias argentinas, aunque la organización no es completamente uniforme: Chubut quedó ubicada en el sector este y otras provincias se encuentran en Villa Alonso.

Otra particularidad se encuentra en una de las avenidas de mayor circulación de Santa Rosa. Aunque la normativa establece que una arteria debería conservar una misma denominación desde su inicio hasta su finalización, esa traza aparece dividida en cuatro nombres: avenida Palacios, avenida Argentino Valle, avenida España y avenida Uruguay.

La investigación de Giugno llega hasta diciembre de 2023 y, por su propia naturaleza, continuará ampliándose a medida que la ciudad incorpore nuevas calles y reconocimientos. Entre las designaciones posteriores se encuentra la de Ana María Lasalle, además de futuros homenajes a vecinos, referentes culturales y representantes de pueblos originarios.

La autora destacó que el trabajo fue posible gracias al aporte de compañeros del Concejo Deliberante y explicó que el libro comienza con la fundación de Santa Rosa y recorre su crecimiento a través de las personas y acontecimientos que quedaron plasmados en su nomenclatura urbana.

Para Giugno, los nombres de las calles representan mucho más que una identificación geográfica: son una forma de conservar parte de la memoria de la ciudad. Mientras prepara la publicación, ya comenzó una nueva investigación destinada a reconstruir la historia de las personas que dieron nombre a los espacios verdes de Santa Rosa.