El cabo primero de la Seccional Tercera, Franco Juan Carlos Gauna Coronel, fue pasado a situación pasiva mientras continúa la investigación judicial por una serie de agresiones denunciadas contra tres jóvenes frente a la Catedral de Santa Rosa.
El efectivo fue formalizado ante el juez Daniel Ralli, luego de que los fiscales Máximo Paulucci y Natalia Urruti lo imputaran por lesiones leves agravadas por su condición de integrante de la fuerza policial y vejaciones, en concurso ideal, además de falsificación de un documento policial en concurso real.
De acuerdo con la acusación presentada durante la audiencia, Gauna Coronel habría golpeado a Leonardo Nicolás Mosqueira en el rostro, provocándole un corte en la ceja izquierda y una herida con sangrado.
En el caso de Priscila Mora, se indicó que el policía la habría sujetado del cuello y del rostro, para luego empujarla con fuerza y hacerla caer al suelo. Una vez reducida, según la Fiscalía, le habría propinado tres patadas.
Respecto de Joel Mora, la acusación sostiene que, mientras se encontraba esposado con las manos hacia atrás, recibió dos golpes de puño en el rostro por parte del efectivo.
Los hechos investigados habrían ocurrido durante la madrugada del domingo 1° de noviembre, alrededor de las 6:40, sobre la calle Avellaneda, frente a la Catedral. Las tres personas denunciantes presentaron lesiones que fueron constatadas por un médico forense del Poder Judicial.
Además de las agresiones, la Fiscalía imputó al cabo por la presunta falsificación de un sumario policial iniciado bajo la carátula “Mora Joel y Mora Priscila, sobre atentado y resistencia de autoridad”.
Según la acusación, el documento habría sido confeccionado para justificar las agresiones denunciadas mediante la incorporación de expresiones falsas en el informe que dio origen al sumario.
En ese escrito, Gauna Coronel habría señalado que Priscila Mora intentó entorpecer el procedimiento policial para evitar que su acompañante fuera demorado y que, debido a que se encontraba aparentemente alcoholizada, perdió la estabilidad, se tambaleó y cayó al suelo antes de ser detenida.
La Fiscalía sostiene que esa descripción no se corresponde con las pruebas reunidas durante la investigación y considera que el contenido del informe fue utilizado para respaldar una versión diferente de lo ocurrido.
Ante la posibilidad de que el efectivo pueda entorpecer el avance de la investigación, los fiscales solicitaron su prisión preventiva. Como alternativa, plantearon una prohibición absoluta de contacto con los tres denunciantes y con otros tres policías de la Seccional Tercera que participaron del mismo operativo y que podrían ser considerados testigos en la causa.
Mientras la investigación judicial continúa, la decisión de pasar al cabo primero a situación pasiva implica que permanecerá apartado de sus funciones operativas durante el proceso.

