El médico pampeano Gustavo Garmendia, especialista en Ortopedia y Traumatología, participó en agosto de una nueva edición de la cruzada solidaria que realiza la Sociedad Argentina de Medicina y Cirugía de Pierna y Pie en Tucumán, donde se llevan adelante intervenciones quirúrgicas complejas destinadas a pacientes sin recursos.
La iniciativa se desarrolla desde 2011 en el Hospital General de Monteros y busca mejorar la calidad de vida de personas que necesitan tratamientos especializados que no se realizan habitualmente en ese establecimiento.
Garmendia nació y se crió en Macachín y en 2001 se trasladó a La Plata para estudiar Medicina. Allí realizó la residencia en Ortopedia y Traumatología en el Hospital San Martín y posteriormente una pasantía en el Sanatorio Ipensa. Durante esa etapa conoció al médico Roberto Pelaez, con quien completó su formación especializada en patologías de pierna, tobillo y pie.
En 2015 trabajó en el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde conoció a Mariana Carrasco, traumatóloga que actualmente coordina las cruzadas solidarias en Tucumán.
En 2022 regresó a La Pampa y actualmente trabaja en Polimedyc. Desde hace tres años forma parte de las jornadas quirúrgicas solidarias que se realizan en Monteros.
Una iniciativa que se sostiene desde 2011
La propuesta surgió en 2011, cuando Carrasco se encontraba al frente de la Sociedad Argentina de Medicina y Cirugía de Pierna y Pie. El proyecto original contemplaba llevar las intervenciones a distintas provincias, aunque finalmente pudo consolidarse en Monteros, donde también trabaja el médico Federico Robinson, encargado de evaluar a los pacientes con patologías de pierna, tobillo y pie.
Con excepción del período de pandemia, la Sociedad realiza una cruzada por año. La organización requiere un trabajo previo que incluye la evaluación de los pacientes, el análisis de cada caso mediante reuniones virtuales y la coordinación con el hospital, el municipio y empresas que aportan los materiales necesarios.
El equipo médico también debe trasladar instrumental específico para las operaciones, entre ellos microsierras, tornos, distractores y motores.
En la edición realizada durante agosto participaron unos 15 profesionales provenientes de diferentes puntos del país, entre ellos Rosario, Córdoba, La Pampa y Buenos Aires, además de instrumentadoras quirúrgicas que habitualmente acompañan estas jornadas.
Durante las intervenciones se atendieron casos complejos, como pacientes con pie plano valgo severo y pie neurológico con deformidades en cabo varo supinado. Los procedimientos reconstructivos tuvieron como objetivo conseguir un apoyo adecuado del pie y recuperar la capacidad de caminar.
Entre las historias que más impactaron a Garmendia estuvo la de una mujer de 72 años que padecía un pie plano valgo severo desde los siete años y que pudo acceder a una cirugía después de toda una vida con dificultades para caminar.
El médico también recordó que varios trabajadores de la zona, vinculados a la cosecha de caña de azúcar, se acercaron al hospital después de enterarse por radio de las jornadas quirúrgicas. Debido a que no era posible atenderlos de inmediato, fueron registrados para ser evaluados en la próxima edición.
Un proyecto que podría llegar a La Pampa
Garmendia explicó que en el hospital de Monteros no suelen realizarse intervenciones para patologías de alta complejidad, mientras que muchos de los pacientes que necesitan esas cirugías tampoco cuentan con los recursos económicos para acceder a ellas.
La Sociedad Argentina de Medicina y Cirugía de Pierna y Pie reúne a unos 120 especialistas. Para la jornada tucumana se habían inscripto alrededor de 30 profesionales, aunque finalmente la Comisión Directiva seleccionó a un grupo reducido para participar del viaje.
Para el médico pampeano, además del beneficio para los pacientes, las jornadas representan una oportunidad para compartir conocimientos y experiencias con colegas.
Ahora busca trasladar el modelo a La Pampa. Garmendia contó que desde el próximo año quedará a cargo de las cruzadas junto con otros dos profesionales y que ya comenzó a analizar la posibilidad de organizar una experiencia similar en la provincia.
Para ello mantuvo conversaciones con traumatólogos del Hospital Favaloro y, aunque todavía no existe una fecha ni un proyecto confirmado, aseguró que desde la Sociedad Argentina de Medicina y Cirugía de Pierna y Pie existe predisposición para acompañar la iniciativa.

