La industria metalúrgica argentina volvió a registrar una caída en septiembre y profundizó el retroceso acumulado durante 2026. Según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra), la actividad se contrajo un 3,3% interanual y acumula una baja del 5,3% en los primeros nueve meses del año.
Si bien la producción mostró una mejora mensual del 2,5% respecto de agosto, el repunte no alcanzó para revertir el deterioro del sector ni compensar la fuerte caída registrada en julio.
Uno de los indicadores más preocupantes es el uso de la capacidad instalada, que se ubicó en el 40,2%. El registro representa una disminución de 4,3 puntos porcentuales frente a septiembre del año pasado y constituye el nivel más bajo para ese mes desde el inicio de la serie estadística, en 2016.
En términos prácticos, esto significa que las empresas utilizan apenas cuatro de cada diez unidades de su capacidad productiva, mientras el resto permanece ocioso.
Los sectores más afectados
El retroceso alcanzó a la mayoría de las actividades metalúrgicas, con caídas particularmente pronunciadas en algunos rubros industriales.
La fundición encabezó las bajas, con una contracción interanual del 8,8%, seguida por carrocerías y remolques, que retrocedieron un 7,6%.
También se registraron descensos en bienes de capital, con una caída del 4,4%; equipamiento médico, con el 3,3%; maquinaria agrícola, con el 2,5%; equipos y aparatos eléctricos, con el 2,3%; y otros productos de metal, con el 1,3%.
El panorama fue negativo en las principales provincias con actividad metalúrgica. Entre Ríos registró una baja del 5,5%, Córdoba del 4,6%, Buenos Aires del 3,7%, Santa Fe del 2,3% y Mendoza del 1,1%.
Demanda débil y menor inversión
El presidente de Adimra, Elio Del Re, advirtió que la actividad continúa sin mostrar señales sostenidas de recuperación. Entre los principales factores que afectan al sector mencionó la debilidad del mercado interno, la postergación de inversiones y la menor contratación de equipos.
El dirigente también planteó la necesidad de aprovechar las capacidades productivas que ya existen en el país para acompañar nuevos proyectos, especialmente en áreas como energía y minería.
Según sostuvo, la Argentina cuenta con infraestructura industrial, conocimiento y desarrollo tecnológico acumulados durante décadas que podrían contribuir a impulsar esas inversiones.
El empleo también retrocede
La contracción de la actividad tuvo su correlato en el mercado laboral. Durante septiembre, el empleo metalúrgico cayó un 1,9% en comparación con el mismo mes de 2025, aunque no registró variaciones respecto de agosto.
Las perspectivas para los próximos meses tampoco muestran señales claras de recuperación: el 45,2% de las empresas consultadas manifestó que no espera aumentar su producción durante el próximo trimestre.
Los indicadores reflejan las dificultades que enfrenta la industria metalúrgica, con niveles de actividad inferiores a los del año pasado, capacidad productiva sin utilizar y empresas que mantienen cautela ante la evolución de la demanda y las decisiones de inversión.

