Loma Negra confirmó que apagará uno de los hornos principales de su planta L’Amalí, ubicada en Olavarría, al menos hasta noviembre de 2026, en medio de la fuerte caída que atraviesa la actividad de la construcción y el aumento de los costos operativos durante el invierno.
La empresa explicó que la medida responde a la necesidad de ajustar la producción ante la acumulación de stock y la caída en los despachos de cemento registrada durante abril. Según detallaron, actualmente cuentan con reservas suficientes para garantizar el abastecimiento del mercado interno.
La planta de L’Amalí opera con dos hornos de gran escala. Uno de ellos permanecerá paralizado durante seis meses, mientras que el segundo dejará de funcionar durante mayo y junio, aunque la compañía estima reactivarlo en julio si mejoran las condiciones del sector.
La decisión encendió preocupación en el ámbito gremial. Desde Asociación Obrera Minera Argentina señalaron que una parada técnica habitual suele extenderse alrededor de 40 días y remarcaron que una suspensión de esta magnitud no tiene antecedentes recientes en la cementera.
Según datos del sindicato, en la planta se encuentran almacenadas más de 700 mil toneladas de clínker, el componente base utilizado para fabricar cemento portland.
Los números del sector reflejan la profundidad de la crisis. De acuerdo con datos de la Cámara Argentina de la Construcción, durante abril se despacharon 134.200 toneladas menos de cemento respecto al mes anterior y la comparación interanual también mostró una fuerte caída.
A esto se suma el incremento de los costos energéticos y la incertidumbre sobre el abastecimiento de gas para la industria durante el invierno. El precio del gas natural licuado importado trepó a unos 20 dólares por millón, muy por encima de los valores registrados el año pasado.
Bajo las nuevas disposiciones de la Secretaría de Energía, las grandes industrias deben reservar con anticipación los volúmenes de gas que consumirán, ya que quienes no lo hagan podrían sufrir cortes totales del suministro durante los períodos de mayor demanda.
El parate productivo se produce además pocas semanas después del cambio de control accionario de la compañía. Tras años bajo capitales brasileños, el grupo encabezado por Marcelo Mindlin tomó el control de InterCement en abril de este año junto a fondos de inversión internacionales, luego del proceso de reestructuración financiera de la firma en Brasil.

