El presidente de Donald Trump volvió a generar polémica internacional luego de compartir en su cuenta de Truth Social una imagen de Venezuela pintada con la bandera estadounidense y acompañada por la frase “51st State” (“Estado 51”).
El mandatario estadounidense no agregó texto en la publicación, aunque el mensaje fue interpretado como una nueva señal de injerencia sobre el país sudamericano y una referencia directa a sus reiteradas declaraciones sobre el interés estratégico de Washington en el petróleo venezolano.
No es la primera vez que Trump se expresa en ese sentido. En marzo, tras una victoria de la selección venezolana frente a Italia en el Clásico Mundial de Béisbol, el republicano ya había alentado en redes sociales la idea de una supuesta “estatalidad número 51” para Venezuela.
La respuesta desde Caracas no tardó en llegar. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, rechazó tajantemente cualquier posibilidad de anexión a Estados Unidos.
“Eso no está previsto, jamás estaría previsto”, expresó Rodríguez desde La Haya, al tiempo que reivindicó la lucha histórica de quienes “dieron la vida para que el país no sea una colonia sino una nación libre”.
La dirigente insistió en que el gobierno venezolano continuará defendiendo “la integridad territorial, la soberanía y la independencia” del país, aunque remarcó que el vínculo con Washington actualmente atraviesa una etapa de “cooperación y entendimiento”.
Además, volvió a poner el foco en los recursos energéticos venezolanos y sostuvo que “Venezuela es el país con las mayores reservas de petróleo del planeta y también una de las más importantes de gas”.

