La AGN cuestionó el manejo de un préstamo del Banco Mundial por US$ 500 millones

La Auditoría General de la Nación (AGN) aprobó un informe crítico sobre la ejecución de un programa financiado por un préstamo de 500 millones de dólares del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), organismo integrante del Banco Mundial, destinado a apoyar la transición hacia un sector eléctrico más sostenible en Argentina. El informe, de…

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La Auditoría General de la Nación (AGN) aprobó un informe crítico sobre la ejecución de un programa financiado por un préstamo de 500 millones de dólares del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), organismo integrante del Banco Mundial, destinado a apoyar la transición hacia un sector eléctrico más sostenible en Argentina.

El informe, de 38 páginas, señala diversas deficiencias en la administración del programa, ejecutado por el Ministerio de Economía a través de la Secretaría de Energía, especialmente en materia de control interno y documentación vinculada a un desembolso de 200 millones de dólares.

Según la AGN, al cierre del período auditado no se encontraba disponible documentación considerada esencial para respaldar la utilización de esos fondos. Entre las observaciones figuran la ausencia del Manual Operativo del Programa aprobado, del Plan Operativo Anual y del Plan de Adquisiciones con la correspondiente conformidad del BIRF, además de otras falencias administrativas.

El programa tiene entre sus objetivos mejorar la focalización de los subsidios a la energía eléctrica, perfeccionar los registros de beneficiarios, incorporar hogares vulnerables a las bases de datos y optimizar la información sobre el consumo residencial. Las distribuidoras Edenor y Edesur fueron las empresas seleccionadas para su implementación.

La auditoría abarcó el período comprendido entre el 26 de noviembre y el 31 de diciembre de 2024, cuando se había ejecutado alrededor del 41% del préstamo.

Entre las principales observaciones, la AGN indicó que no encontró documentación suficiente que detallara los criterios utilizados para justificar el desembolso de los 200 millones de dólares ni el respaldo documental correspondiente para esa operación.

Por su parte, el Ministerio de Economía sostuvo que parte de la información se encontraba en poder de las empresas distribuidoras y que estaba disponible al momento de la presentación del programa. Sin embargo, la explicación no fue considerada suficiente por la Auditoría, que recomendó incorporar en futuras solicitudes de desembolso toda la documentación de respaldo necesaria para garantizar la trazabilidad y el control de los fondos.

El préstamo del BIRF tiene vigencia hasta el 31 de diciembre de 2028 y forma parte de un programa orientado a fortalecer el sistema de subsidios energéticos y mejorar la eficiencia del sector eléctrico.